Latín – Declinación greco-latina

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Edward John Poynter, A Corner of the Villa, 1889
Edward John Poynter, A Corner of the Villa, 1889

El latín, en contacto con el griego, incorporó un amplio conjunto de vocabulario procedente de la cultura helénica. Esto no sólo ocurrió con el griego ya que los romanos incorporaron muchas palabras procedentes de otros idiomas y la inmensa mayoría de ellas eran asimiladas al sistema flexivo del latín. Ya en los primeros periodos de consolidación del latín podemos ver la influencia de otras lenguas latinas como el osco o el umbro pero también otro tipo de lenguas no itálicas (lenguas celtas) o preindoeuropeas, como la lengua etrusca. Estas palabras fueron rápidamente acomodadas el léxico latino y se utilizaron siguiendo el natural sistema flexivo según la declinación correspondiente. No obstante, con el griego se produjeron ciertas anomalías, llegando en muchos casos a adoptar parte de las propias desinencias griegas. Esto hizo que se produjera un tipo especial de declinación denominada greco-latina y que no se corresponde con un sistema único y aislado, sino una cierta asimilación (declinación mixta) que ocurre con tres tipos de declinaciones que existen en el griego. Declinación greco-latina

Primera declinación

Los nombres comunes griegos en -α/-η y -ας/-ης se adaptaron a la primera declinación latina (tema en -a), especialmente gracias a la influencia del dialecto dorio que proporcionaba un tipo de nominativo en alfa. Este tipo de adaptación fue muy empleada en la lengua hablada, pero con el tiempo, influenciada por la utilización del jonio en el ámbito culto, empezó a aparecer un tipo de declinación mixta que presentó algunas particularidades. Así pues, al principio, una palabra simple como ναύτας se latinificó como nauta, utilizando la primera declinación del latín. Otras palabras no tuvieron el mismo recorrido, como Ἀγχίσης, término que designa en la mitología griega al hijo de Capis con Temiste (o Hieromneme según la versión) y que es descrito en el ámbito de la Guerra de Troya en los textos homéricos y en la Eneida. Ἀγχίσης pasó en latín a Anchises. La siguiente tabla muestra un ejemplo paradigmático en primera declinación con una declinación mixta.

anchises. Ejemplo declinación greco-latina

A la derecha se muestran los tipos más comunes aunque no es una tabla fija. Por ejemplo, el ablativo singular Anchīsē a veces se encuentra con Anchisa. Entre algunas particularidades que debemos mencionar:

  • Nombres femeninos en -α y -η, pueden presentar también -an/-am en ACs.
  • En plural, los hombres terminados en -ades/-ides, hacen el genitivo en -um (y no en -arum).
  • Nombres en -es, especialmente nombres propios, se adaptaron a la tercera declinación latina. Σωκράτης → Sōcratēs, Sōcratī.

Segunda declinación

Los nombres de la segunda declinación griega (Temas en -ος/-ον) se asimilaron a la segunda declinación latina (Tema en -o). También lo hicieron los sustantivos terminados en -εύς, conservando el vocativo original y en algunos casos, con la forma -oe en el Nom. plural (Adelphoe, Clerumenoe). En la época tardía, se transcribieron muchos de estos nombres directamente del griego (-eos, -ea).

barbaros-latin-griego

Tercera declinación

Es la declinación greco-latina que más variabilidad presenta. A rasgos generales podemos decir cuatro cosas:

– Algunas palabras griegas pasaron a utilizar la primera declinación, tomando la forma adaptada del acusativo griego como su nominativo en singular. De esta manera, ἀμφορεύς/ᾰ̓μφορέως (3ª declinación griega) pasó a la primera declinación del latín, empleando la terminación del acusativo griego (ᾰ̓μφορέᾱ) como nominativo singular. ἀμφορεύς/ᾰ̓μφορέως → amphora/amphorae.

– Los nombres propios de ciudades y urbes en tercera declinación griega fueron considerados en latín temas neutros (en -o), es decir, pertenecientes a la segunda declinación latina. Σιποῦς/Σιποῦντος→Sipontum/-i; Σολοῦς/Σολοῦντος → Soluntum/-i; Ἀκράγας/Ἀκρᾰ́γᾰντος→ Agrigentum/-i.

– Los nombres griegos conservan su forma en el nominativo. Algunos también conservan la forma genitiva -onos; otros pierden la -n en el nominativo. Πλᾰ́των/Πλᾰ́τωνος pasa a Platō/Platōnis aunque también se conserva su variante Platōn/Platōnos.

– Hay ciertas palabras que presentan particularidades en algunos determinados casos y deben ser estudiadas por separado. Este documento puede ayudar a saber más sobre algunos aspectos de la declinación temática.

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